Complicaciones en pacientes con comorbilidades
Las infecciones suelen presentar un riesgo mayor cuando coexisten con enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad. Por ejemplo, una infección urinaria o cutánea puede descompensar drásticamente los niveles de glucosa. Del mismo modo, pacientes que padecen hipertensión o enfermedades cardíacas deben ser monitorizados con rigor, ya que el estrés sistémico de una infección puede derivar en eventos cardiovasculares agudos si no se controla el foco infeccioso de manera oportuna.
